El nerviosismo se palpa. La mano derecha amarrada al pretal, los amarres revisados y el sombrero bien colocado. Despu茅s de algunos minutos de preparaci贸n y concentraci贸n, la mano izquierda da la se帽al y las espuelas hacen lo suyo. Por ocho segundos la tierra se esparce alrededor y casi novecientos kilos de carne y m煤sculos salen volando mientras se libra la batalla entre el jinete y el toro.