CARLOS MORENO MEDINA Armandogonza1. Entre los poetas yucatecos que han destacado por la fuerza de expresión y contenido de sus versos observando la realidad de la vida, se encuentra Carlos Moreno Medina que ocupa un lugar preponderante en la poesía Latinoamericana. Carlos desde muy joven se identificó con las obras de Peón Contreras, Delio Moreno Cantón, José Inés Novelo, Mediz Bolio, Clemente López Trujillo y Magaloni Ibarra intelectuales de prestigio que contribuyeron a su formación, permitiéndole con el paso de los años convertirse en un excelente crítico literario.
Carlos Moreno Medina, nació en Mérida, Yucatán el 6 de septiembre de 1913, los que lo conocieron en el barrio de Santa Ana, lo recuerdan como un niño taciturno y callado que solía meditar y mirar el firmamento, su natural introvertido lo hizo dedicarse a la observación. Renán Irigoyen afirma al respecto: “Nunca se sabe que es lo mejor, porque el poeta ganó en experiencia humana, lo que perdió en lecturas de textos. Los que conocieron a Carlos afirman que en Mérida, trabajó en una cordelería, llegando a representar al gremio de esos trabajadores, como líder. En la ciudad de México laboró como humilde portero de Bellas Artes, lo que le permitió acudir por su cercanía a la biblioteca de la Cámara de Diputados, donde pasaba sus horas libres. Oswaldo Baqueiro Anduze,, eficiente director de ese centro cultural, le brindó su amistad y ayuda contribuyendo a su formación literaria, complementada al conocer y tratar a escritores como José Revueltas, Antonio Magaña Esquivel y Salvador Novo. Carlos Moreno Medina tenía un dominio completo en las formas literarias tanto en el verso libre como en la poesía con rima. Burgos Nuñez afirma de él: “ Es un poeta que sabe gritar con el corazón en el ritmo interior de sus poemas, las más nobles decisiones de su conciencia.” La poesía de Carlos Moreno se plasma en una trilogía maravillosa:” Arquitectura de la sangre” “Dimensión de la nube” y “Esquema poético del mar” ¡Solo queda la angustia tremenda de las sombras y la flor de la sangre! ¡Sólo del hombre, la forma de sus lágrimas! ¡Sólo queda del hombre, su silencio de hombre! La muerte de su hija mayor, en los linderos más dulces de la infancia, lo marcó indeleblemente y esta huella quedó registrada en uno de sus poemas más conmovedores “A flor de angustia” En ese poema afirma José Revueltas,” Moreno sitúa lo mejor de su poesía. Como un niño perdido e indeciso ante una encrucijada bajo una noche sin luna y sin estrellas, ha llevado la vida arrodillada ante el umbral de la carne” y agrega : En su vida y en su obra, se observa el indeclinable empeño de preservar una intención de creación espiritual, como forma de sobrevivir a los embates de la miseria, que es, a fin de cuentas una forma de ser”. Una colección de sonetos en memoria de Hidalgo, con la que Moreno resultó triunfador en ciertos juegos florales poco antes de su muerte ocurrida en febrero de 1971, complementan su obra. La muerte del poeta Carlos Moreno, además de haber constituido un duro golpe para los escritores de su tiempo, dejó un silencio apreciable en la vida literaria de Yucatán Mérida, Yucatán |