Galería de Triunfadores - Padre Antonio Pech Navarro “Me identifico con San Atanasio, obispo de Alejandría, que fue perseguido por sus enseñanzas” Padre Pech “El agua no necesita ser bendecida. Toda el agua que Dios nos manda ya está bendita”. Padre Pech “No, no tengo ninguna relación con los altos mandos de la Iglesia… Si observas este directorio de sacerdotes del estado de Yucatán notarás que todos tienen un cargo, menos yo” -Dice a Galería de Triunfadores el Padre Antonio Pech Navarro y agrega, “hace 15 años me quitaron la parroquia de la Colonia Alemán y a duras penas me permiten celebrar la misa de los domingos a las 6 de la tarde”.
¿De qué vive y a qué se dedica? Vivo de la ayuda económica de amigos que asisten a mi misa y me dedico a ayudar a matrimonios en problemas… ¿Se siente tratado injustamente? No. Yo me identifico con San Atanasio, quien fuera obispo de Alejandría, perseguido por su doctrina y sus enseñanzas. A él lo expulsaron, lo desterraron lo metieron a la cárcel. Muchos me consideran un alborotador, pero más que eso soy un estudioso. Soy un hombre que dice lo que otros callan. Por ejemplo, mi doctrina está tomada de los primeros 400 años de la Iglesia… Esas doctrinas, la Iglesia la considera como un tesoro muy grande que se llama La Patrística. ¿Enemigos? Me gané muchos cuando al llegar a Mérida, después de estar con los jesuitas, vi cómo mataban de hambre a los muchachos que estudiaban en el Seminario para sacerdotes y exigí que les dieran más comida. Usted ha hecho cambios notables y ha dicho cosas escandalosas. Háblenos de las más relevantes. 1. El agua no necesita ser bendecida. Toda el agua que Dios nos manda ya está bendita. Es absurdo que si yo le hago una cruz al agua va a quitar a un demonio que no existe y sanar a un enfermo que ya no tiene remedio. 2. Los santos. Yo siempre he dicho que ni tu ni yo ni nadie tenemos porqué adorar a ningún santo. El hombre sólo debe adorar a Dios. 3. El uso de la mantilla. Promoví que las mujeres dejaran de usar la mantilla. Conocí a mujeres tan pobres que por no tener mantillas se ponían un pedazo de papel que les volaba el aire y cuando las veía así le decía: “¡Quítate eso!” 4. Logré que los sacerdotes dejaran de vestir de traje con corbata. ¡Era un crimen ver llegar a Mérida, en bicicleta, a un padre que vivía en Kanasín bajo un sol de 40 grados! 5. Hace años yo dije lo mismo que Jesús: “Todos los niños son santos hasta los 12 años!” y a pesar de ello se les bautizaba para quitarles el pecado. 6. El Papa me dio la razón 50 años después cuando dijo que no se bautiza a los niños para que no vayan al limbo porque el limbo no existe. 7. El Concilio Vaticano II –efectuado de 1961 a 1965- en su documento sobre la educación dice que debemos estar al tanto de los avances de la psicología, la pedagogía y la didáctica y, sin embargo, eso no lo hace la Iglesia ya que se confiesa a los niños antes de los 12 años toda vez los psicólogos sostienen que no tienen la capacidad de conocer las consecuencias de sus actos. 8. Se sigue enseñando los 10 mandamientos antiguos, pero esos ya son obsoletos. Antiguamente, decía: “Amarás a Dios por sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo”. El nuevo, dice: “Amarás a Dios por sobre todas las cosas y al prójimo, como lo ama Dios. El viejo mandamiento, decía: “No desearás a la mujer de tu prójimo”. Jesús nos dicen “No desearás a ninguna mujer más que a tu esposa ya que se fornica con el pensamiento…” ¿Cómo está la Iglesia? Mal, muy mal. La iglesia en México ha perdido a la juventud porque obliga a los niños a ir a misa. ¿Es pecado no ir a misa? La Misa es un compromiso de vida y de amor al prójimo. Eso lo debe de comprender el que asiste. Si no toma consciencia de ello, no peca, pero si está consciente de ello y no asiste a Misa, sí peca. ¿Qué opina de la confesión? ¿Existe el diablo, el infierno y el cielo? El nuevo Código Canónico nos obliga a confesar cuando hay pecado grave… El diablo es un mito… El infierno sí existe, pero en la otra vida… El cielo sí existe. Es la recompensa que nos espera. ¿Qué diferencias hay entre el amor común y el amor cristiano? El amor común es un afecto o sentimiento de atracción hacia una persona o cosa, un gusto, o enamoramiento que pasa. El amor cristiano consiste en que yo soy muy feliz porque Dios me quiere y quiere que yo haga feliz a todos y para ello San Pablo pone 15 virtudes fundamentales para hacerlos felices: Seré comprensivo y Servicial. Procuraré que todos prosperen. No seré jactancioso ni engreído. Seré amable y generoso. No me encolerizaré ni seré sentimental. Seré justo y buscaré la verdad. Perdonaré siempre. Creeré que sí el mundo llegue a amarse. Seré paciente. Soportaré los defectos y nunca dejaré de amar. ¿Qué opina del celibato? Que si se permitiera que los sacerdotes se casen no se acabaría los casos de pederastia. Los hombres y las mujeres se casan y entre ellos –que se juraron fidelidad- abundan casos de infidelidad… ¿Cuál sería su último deseo y como quiere ser recordado? 1) Que tan pronto me declaren muerto, me incineren y tiren mis cenizas a un camellón; 2) Que los niños no vayan a misa hasta los 13 o 14 años y que tampoco se confiesen porque hasta los 12 años no pueden condenarse. 3) Que la Iglesia separe el amor común del amor cristiano y enseñe el nuevo Testamento no el viejo, como todavía se hace. ¿Cómo deseo que me recuerden? Nadie me recordará como nadie se acuerda del primer Arzobispo de Yucatán, Martín Trischler y Córdoba que sufrió persecuciones y fue un hombre agobiado. ¿Tú crees que alguien se van a acordar de sacerdote como yo? COMENTARIOS DEL ENTREVISTADOR ¡Bravo Padre Pech! Sus logros fueron gigantescos, pero así como consiguió que las mujeres no usen mantilla y los sacerdotes trajes, luche porque las religiosas no sigan vistiendo hábitos. ¡Me parece una crueldad verlas por la ciudad –con 40 grados de temperatura- vestidas así! ¿No le parece? ¡Bienvenido a Galería de Triunfadores! TRAYECTORIA • Nació en Mérida, Yucatán el 12 de septiembre de 1921. • En 1942, el primer Arzobispo de Yucatán, don Martín Trischler y Córdoba, después de constatar su nivel intelectual, lo mandó a estudiar a Estados Unidos con los jesuitas y, según confiesa nuestro entrevistado: “Le abrió el mundo”. • En 1949 se ordenó de sacerdote. • Jugador de tenis; carpintero de oficio y hombre que posee una lucidez impresionante. • El Padre Pech tiene un don divino: el del liderazgo y posee un enorme poder de persuasión, pero dice, “yo no hablo por hablar… todo lo que digo está apegado a mis estudios religiosos”. Agradecemos a Don José Martinez Bolio su aportación a YucatanOnline.com - 76/119 |