Galería de Triunfadores - Presbítero Raúl Ignacio Kemp Lozano “La gente huye del cólera, y sin embargo no se aparta del alcohol, que es una plaga mucho más dañina”. Balzac “La misión de Cotolengo es salvar a la familia, Porque cuando se rehabilita un alcohólico, se salva una familia”. Padre Raúl I. Kemp Lozano “¡Por la gracia de Dios soy hijo de un alcohólico…! dice a Galería de Triunfadores el Presbítero Raúl Ignacio Kemp Lozano, director y fundador de Cotolengo, y agrega: “El alcohólico es un enfermo más rechazado que existe. Ni la Cruz Roja lo recoge cuando lo ve tirado en la calle…” El padre Kemp, un hombre muy querido y respetado en Yucatán. Su rostro se ilumina cuando uno de los 140 internos de Cotolengo nos lleva a su casa-oficina y le informa:
“Padrino, ése señor quiere hablar con usted…” Sí. Se ve que le gusta que le llamen “Padrino”. Llegamos a Cotolengo a la hora de la comida y nos invitó a recorrer uno de los comedores en los que se nota: absoluta limpieza. Los alcohólicos –como en un bufete- se sirven lo que quieren y al término de la comida ellos mismos limpian el salón; lavan los platos y dejan todo como estaba. Pulcro. “Cada tres meses –explica- hay cambio de directiva en los alcohólicos. Ellos manejan Cotolengo como si fuera una empresa. Se encargan de todo. Cocina, limpieza, lavado de ropa, todo”. “Cotolengo –nos explica el padre Kemp- está construido en doce hectáreas”. La primera hectárea me la regaló nos don Gustavo Ricalde Durán. Cotolengo es un paraíso. Las casitas donde habitan los alcohólicos están rodeadas de árboles. “Aquí –me explica el sacerdote- entra y sale el que quiere. Ésta no es una cárcel. Cotolengo tiene una misión: ¡salvar a la familia! Porque cuando se rehabilita un alcohólico se salva una familia”. “De Cotolengo se hizo cargo la fundación Juan E. Millet Rendón; y hay un patronato -Cotolengo de Yucatán, A. C.- recibimos donativos de todo el mundo. ¿Qué le ofrece Cotolengo al enfermo alcohólico? “Un programa para dejar de beber, pero simultáneamente la familia tiene que someterse a una terapia. De no hacerlo se destruye esa familia y agrega: “Cuando inicié Cotolengo –hace 21 años- recibía a alcohólicos puros, pero ahora recibo a drogadictos o a personas que mezclan alcohol y drogas. ¿Con qué programa trabaja Cotolengo? Con los doce pasos de Alcohólicos Anónimos y con espiritualidad, pero sin imponerle religión alguna. ¿Cuál es la política interna de Cotolengo? Nosotros le damos a quienes quieren venir a Cotolengo las tres comidas diarias, ropa y medicinas. El proceso de recuperación dura nueve meses, pero hasta los dos meses reciben visitas. Al cumplir cuatro meses se les permite salir los sábados; y a los nueve meses ya pueden irse. En 21 años de vida ¿cuántos alcohólicos se han recuperado? Se han recuperado más de 5,000 y tengo un dato interesante. El 65 por ciento de los que entran se recuperan. Tengo certificados internacionales que atestiguan que los tratamientos que damos aquí son los mejores del mundo y eso se debe a que incluyen cinco horas diarias de terapia espiritual, no religiosa. Me explico: un alcohólico no tiene fe. La fe le llega en el momento en que logra la sobriedad. La religión choca con el alcoholismo por eso este programa es espiritual. Aquí yo no doy misa ni confieso a nadie. Disculpe la pregunta. ¿Usted es alcohólico? No. no soy alcohólico, pero pudiendo beber no bebo. ¿Por qué? Porque soy congruente. No podría ser el director de Cotolengo, combatiendo el alcoholismo y bebiendo. ¿Cómo quiere ser recordado? ¿Cómo un buen sacerdote o como un hombre que rescató de las garras del alcohol a cinco mil personas? Me gustaría que mi lápida dijera: ¡Aquí yace el Padrino!, dice este increíble hombre que se confiesa amante de la música, la literatura, de viajar a Campeche y que tiene una aspiración en la vida: ¡Ser feliz! Comentarios del entrevistador Es fascinante hablar con un hombre que ha dejado 21 años de su vida peleando con el alcoholismo, pero es preocupante que manifieste “que la drogadicción le ha ganado la batalla al alcoholismo”; me impacto su frase: “¡Gracias a Dios soy hijo de un alcohólico!” No cabe duda, el sufrimiento es crecimiento y el sufrimiento de ver a su padre en las garras de esa enfermedad lo hizo a emprender una gran obra: ¡Cotolengo! ¡Bienvenido a Galería de Triunfadores Padre Kemp! Trayectoria Nació en San Luis Potosí el 12 de septiembre de 1946. El 9 de julio de 1961, el Excelentísimo Arzobispo de Yucatán, Dr. Fernando Ruiz Solórzano lo ordena diácono. Su primera parroquia fue Itzimná. Posteriormente fue enviado a la Parroquia de San Cristóbal. Al tomar conciencia de la pobreza moral y material que existía entre los trabajadores yucatecos, decide tomar un Diplomado de Capacitación Social en la Ciudad de México. Pide permiso al Arzobispo de Yucatán, Don Fernando Ruiz Solórzano, para iniciar una intensa labor de evangelización en las fábricas con los obreros y el 26 de abril de 1962 crea el Movimiento Obrero Social (M.O.S.) que llegó a contar con doce mil socios. Fundó hace 21 años Cotolengo. Agradecemos a Don José Martinez Bolio su aportación a YucatanOnline.com - 69/119 |