Galería de triunfadores - Luís Aguiar Ayala Más sabe el diablo por viejo que por diablo Dicho popular "Cuando yo comencé, no era empresario, la competencia me enseñó a ser empresario". Luís Aguiar Ayala Don Luís Aguiar Ayala no aparenta sus 71años. Tiene una lucidez y una agilidad mental poco común en personas de su edad. Escucha ávidamente las preguntas que su entrevistador le formula y con mucho cuidado emite las respuestas que van desde los temas empresariales pasando por los personales.
¿Desde qué edad incursionó en el medio de los transportes? Desde los 16 años, es decir, toda mi vida. ¿Sus hijos se dedican al negocio de los transportes? Uno de ellos está en el consejo de administración de las cinco empresas de trasportes que controlamos. ¿Cuál ha sido la peor época de su vida en los negocios de transporte? En los sexenios de Echeverría y López Portillo hubo un sindicalismo radical que casi acaba con las empresas, ese fenómeno que se dio a nivel nacional nos golpeó a nivel local. Esa fue la peor época. Afortunadamente el mismo Gobierno Federal controló la situación ya que comprobó que no se podía vivir confrontada empresa y sindicato. Antes se satanizaba al empresario. Se le llegó a considerar un explotador. Menos mal que esos tiempos han cambiado. ¿Qué recuerdo grato conserva de su actividad? Todos en mi vida de transportista han sido gratos, pero el que ahora viene a mi mente es cuando hace 25 años conseguimos un crédito y pudimos comprar 10 autobuses juntos. Ese fue un gran logro, pero esa escena se ha repetido muchas veces en mi vida. ¿Cuál es la clave de su éxito? Haberme adaptado al cambio. No es lo mismo hacer negocios ahora que cuando comencé. ¿Si volviera a nacer cree poder volver a levar un emporio camionero como el que levantó? Antes era más fácil hacer negocios porque no había competencia y porque tú eras el dueño y señor del mercado. Ahora no. Los márgenes de utilidad se reducen día a día. Por eso es más difícil levantar un negocio. Pero te diré algo: cuando hay competencia es cuando se aprende a ser empresario. Cuando yo comencé, no era empresario. ¿Ha incursionado en la política? En la política, política, no. En la política empresarial, sí. En Coparmex. ¿Qué le ha dejado la Coparmex? El hecho de convivir con empresarios chicos, medianos y grandes que tienen toda clase de experiencias es un factor de gran riqueza. En la Coparmex aprendí que debía tomar de cada uno de los empresarios lo que me podía servir y lo que de momento no me sirvió lo archivé para usarlo después. ¿Qué es lo bueno, lo malo y lo feo de estar en sus zapatos? ¿Lo malo? Pensar que tendré que delegar en nuevas generaciones, ya que todo principio tiene un fin. ¿Lo feo? No le veo cosas feas. Veo positivamente el transporte en México y en el Estado. ¿Lo bueno? Que estamos entrando al siglo XXI a un plan de democratización donde no habrán superhombres. Todo se manejará por consensos. Las diferencias que existen entre los seres humanos son enriquecedoras. ¿Qué le falta por alcanzar a un hombre como usted? Me falta dejar a mis empresas en mejores manos que las mías. Desearía verlas desde la ventana de la vida funcionando mejor que ahora. ¿Pero seguiría siendo el rey detrás del trono? No. Soltaré el mando de las empresas porque el líder que no suelta el mando no fue un buen líder. ¿Piensa en el retiro? Pienso en el retiro de los puestos. No en el retiro del trabajo. Al retirarme de los transportes, si Dios quiere, pienso trabajar en áreas de servicio social. Quiero devolverle a la vida parte de lo que me ha dado. ¿Qué opina del amor? ¡Que es importantísimo! ¿Del dinero? Es un elemento que te permite hacer el bien o el mal. ¿De la familia? En toda mi vida he cuidado más a mi familia que a mis negocios. Creo que la familia es el punto de partida de todo. ¿De los amigos? Tengo pocos, pero buenos. ¿Qué defectos y qué virtudes tiene? Tengo dos defectos que he tratado de controlar: la soberbia y la intolerancia, pero creo tener una virtud: la honestidad. ¿Cree usted que hay libertad o hay libertinaje? Creo que poco a poco se han conquistado libertades. Eso tiene una parte buena y una parte mala. A veces se abusa de la libertad y se cae en la falta de respeto. ¿Qué les aconseja a sus hijos? Ahora nada. Les aconsejé cuando tuvieron la edad. Ahora que son mayores de edad no les aconsejo nada a menos que me pidan un consejo. Los trato con un enorme respeto. ¿Cuántos años lleva de casado? 46 y con la misma. Creo que me hace más falta ahora que hace 25 años. ¿Le teme a la muerte? En lo absoluto. Lo único que deseo es que llegue a mi vida como un ladrón, pero eso sí: estoy listo para partir de inmediato o para vivir mil años más. Lo que suceda primero. ¿Qué quiere que diga su lápida? ¡Aquí yace un hombre que intentó hacer el bien! Comentarios del entrevistador Hay una notable diferencia entre los empresarios modernos y los antiguos. Los modernos son de muchas palabras y emplean terminología rebuscada. Los antiguos, como don Luís, son de pocas palabras. Sus respuestas son rotundas. Me gustó que dijera que la clave de su éxito fue haberse adaptado a los tiempos modernos y que él comenzó a ser empresario el día que comenzó a tener competencia. Un gratísimo sabor de boca me dejó este viejo-joven empresario que vale la pena aprenderle, vale la pena leer y releer todas y cada una de sus respuestas. Galería de Triunfadores le abre las puertas a un auténtico triunfador: don Luís Aguiar Ayala. Trayectoria Fecha de nacimiento.- 24 de enero de 1935. Lugar de Nacimiento.- Mérida, Yucatán. Casado.- El 4 de julio de 1960 con Enna María Padrón Vargas. Hijos: MVZ Luis Hernán Aguiar Padrón, Ing. Luis Fernando Aguiar Padrón, LAE Luis Roberto Aguiar Padrón y Lic. Enna Eugenia Aguiar Padrón. Ocupación: Ganadería, agricultura y transporte terrestre de pasajeros modalidad turismo, foráneo y urbano. Estudios académicos Primaria y secundaria, Escuela Modelo de 1943 a 1952. Escuela preparatoria de la Universidad de Yucatán de 1953 a 1956. Curso de Alta dirección ITM Unidad Ciudad de México. Agradecemos a Don José Martinez Bolio su aportación a YucatanOnline.com - 49/119 |