| Violencia Social, reto a vencer |
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| Escrito por jherrera | |
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En los últimos días hemos dado cuenta de una serie de hechos delictivos, que amenazan nuevamente la anhelada tranquilidad citadina. Por sí solos retan y ponen a prueba los conocimiento, preparación y experiencia de las recién renovadas instituciones de seguridad en nuestro estado. La tranquilidad de los Yucatecos, se cimbra ante los recientes embates violentos de sicarios foráneos, quienes en forma paulatina intentan impunemente sentar sus reales, en nuestra tierra. Hasta hoy – con base en cifras-, reconocida como el lugar idóneo para vivir.
Me preocupa como ciudadano y profesional en salud, que en poco tiempo, estemos siendo testigos de los esfuerzos realizados para reposicionar a Yucatán e integrarlo e ese cotidiano devenir del mundo globalizado; y que acciones de este tipo violentas, enturbien o desanimen a extraños. Atraer inversiones y capitales de otras latitudes, se traduciría en remedios efectivos para dar pasos firmes en el combate a la pobreza y sumarse a la gran tarea de convertir a nuestro estado, en sólido apoyo regional en salud, educación, comercio, turismo etc. Por ello repudiamos estos casos de violencia esporádicos, que pudieran hacer titubear a quienes creen en la renovación institucional y por ello modifiquen el concepto que tienen y duden de que nuestro estado hoy por hoy es el mejor lugar para su asentamiento. Todas las épocas históricamente hablando tienen matices oscuros; la actual no es la excepción y así como los hechos violentos esporádicos, tenemos a las adicciones, libertinaje, desamor, divorcios y corrupción. La falta de comunicación, vida rápida y reconformación de la otrora familia nuclear, han sido explicaciones que intentan justificar los problemas en comento. Viéndolo de una manera visceral, tal parece que transitamos entre la “moderna torre de Babel” y la antesala del Apocalipsis. Pero en realidad, el mundo contemporáneo y moderno, ha tenido sus períodos cíclicos, que finalmente han reconfigurando y construido progresos. Baste recordar los excesos e injusticias del siglo XVIII que culminaron con la revolución industrial; o los cambios sociales del México revolucionario y la tan sonada crisis de orden moral, si de los jipíes y marihuana hablamos. Estos períodos de convulsión han gestado ideologías que rigen aún el mundo occidental. Así tenemos los sindicados, la liberación femenina, tres poderes de estado y la igualdad humana entre muchos. Con base en las reflexiones previas, lo que intento es evidenciar que si bien existen cambios que crean zozobra; finalmente no debemos caer en la psicosis y vivir con temor permanente, ni trivializar lo mediatizado. El camino deberá construirse con base en la confianza, revitalizar los valores, buscar la comunicación eficiente dentro de los hogares, escuelas o espacios públicos y confiar en nuestras instituciones. Es buen momento para amalgamar una nueva generación que a futuro privilegie y abrogue lo corrupto lo explotado, lo manipulado, lo vendido, lo rastrero y lo falso, para poder predicar con el ejemplo hacia sus predecesores. ¿Pero de que manera, ese conjunto de cualidades pueden inyectarse al niño?. Sin duda, esta juventud con actitud constructiva, articulada con la experiencia de los adultos -desprovista de antivalores-; son la mejor amalgama para recuperar ese Yucatán de ancestral nostalgia
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