| COLON IRRITABLE , un Intestino Caprichoso. |
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| Escrito por jherrera | |
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En las visitas diarias de los pacientes a los médicos, es muy frecuente encontrar personas a las cuales se les indica, que tienen un trastorno funcional. Este concepto se utiliza para señalar que no se les encuentra enfermedad interna, por lo que no hay cambios demostrables en el organismo por estudios de laboratorio o de gabinete (rayos X, ultrasonido , tomografía).
Dentro de este grupo de enfermedades, el tubo digestivo ocupa un lugar primario, teniendo como enfermedad típica al Colon Irritable, o colon nervioso. Se calcula que entre el 10 y 20% de la población mundial padecen de colon irritable, y mas del 70% de las personas que acuden al especialista de aparato digestivo, reciben este diagnóstico. El Colon Irritable, es un trastorno incomprendido, que se suele achacar a los nervios. Se pueden escuchar frases como “pero si el médico te ha dicho que no tienes nada, que solo es cuento”, o “es muy nervioso y por eso tiene colon irritable”. No hay una sola causa concreta para este trastorno, sino que más bien se debe a la interacción de distintos aspectos, siendo los más importantes los malos hábitos alimentarios y el estrés. Las mujeres consultan 4 veces más que los hombres por este padecimiento. Suele aparecer antes de los 35 años, disminuyendo su incidencia a partir de los 60 años. Su frecuencia es mayor en pacientes con otros problemas siempre digestivos como la dispepsia (malestares del estomago o acedías, no ulcerosas), en mujeres con alteraciones ginecológicas (dismenorrea o menstruación dolorosa) y en pacientes con alteraciones psiquiátricas , como la bulimia ( comen y vomitan para no subir de peso ), depresión y esquizofrenia. Dentro de los alimentos que con mayor frecuencia empeoran la enfermedad, son aquellos bajos en residuos como los productos lácteos, café, té, chocolates, alimentos refinados o procesados, bebidas gaseosas, o sopas de sobre, por citar algunos. Sin olvidar el uso de laxantes, tan de moda, para el control de peso. En lo que respecta a como el estrés afecta en forma diferente a las personas, baste echar una mirada, a quienes después de un problema tienen dificultad respiratoria, ataques de pánico, insomnio, pudiendo definir este trastornos como una reacción que supera nuestra capacidad de adaptación al ambiente. ¿Pero que es el Colon Irritable? Se define como un dolor o molestia abdominal, predominantemente en la mitad inferior, habitualmente no irradiado, de tipo cólico, opresivo o punzante y en general leve o de moderada intensidad, con una duración inferior a las 2 horas, que se alivia con la defecación y suele respetar el sueño. Además se acompaña de un cambio en la frecuencia o en la consistencia de las evacuaciones, presencia de meteorismos (expulsar gases), distensión abdominal . Los cambios en las evacuaciones pueden ser la expulsión de heces ( excremento ) duras o líquidas, ya sea mas de tres días o menos de 3 a la semana. Los síntomas varían con el paso del tiempo y a veces en un mismo día hay estreñimiento y diarrea. ¿Si no hay una enfermedad porqué se producen los síntomas? Desafortunadamente no se conoce la causa precisa que produce los síntomas. Se mencionan alteraciones en las contracciones tanto de intestino delgado como del grueso, también que el intestino es muy sensible, incluso a sustancias y alimentos que a las personas normales , no les producen molestias ( a esto se le llama hipersensibilidad visceral ). Finalmente otros factores que pueden desencadenar las molestias como hemos mencionado son el estrés emocional. ¿Como se llega al Diagnóstico? La piedra angular, es la historia clínica completa, junto con la exploración, que permitirá detectar muchos de los antecedentes y datos mencionados arriba. Pero independientemente de esto, deberemos realizar diversas pruebas complementarias que descarten con certeza la existencia de alguna enfermedad “real” (diagnóstico por exclusión). Dentro de las pruebas complementarias podemos incluir análisis generales de sangre, orina y excremento, con lo que descartaremos presencias de parásitos (amibas, lombrices, solitarias ) e infecciones ( salmonella, E. colli ). Los estudios radiológicos, ultrasonido y colonoscopía, apoyaran la ausencia de una vesícula inflamada o con piedras, ni divertículos, u otras causas que justifiquen los síntomas dolorosos. Como tratarlo, si no encontramos nada Ante todo es preciso darle al paciente una información adecuada. Informarle que a pesar de ser un a afección crónica y molesta , con el tratamiento va a tener largos períodos de bienestar y que no se transformará en úlceras, tumores o cáncer; temores que siempre están latentes en un buen número de dolientes. Una vez resueltas las dudas, consideramos las siguientes recomendaciones: a) Modificar los hábitos alimentarios, por lo que debemos evitar los chiles, condimentos, alcohol, café y excesos de grasa. Se aconsejan alimentos ricos en fibra como las frutas, cereales y ensaladas. Tomar 8 vasos de agua natural al día ( 2 litros ), sobretodo en las épocas de calor. b) Realizar ejercicio físico diariamente, de acuerdo a su edad; puede ser desde la simple caminata, hasta los ejercicios aeróbicos. Evitemos el sedentarismo. c) Los Medicamentos son distintos en cada caso, ya que dependen de los síntomas: en caso de estreñimiento los suplementos de fibra (psilium plantago, senósidos), laxantes y procinéticos o estimulantes de la movilidad intestinal (metoclopramida, cisaprida, trimebutina). Para los que tienen diarrea o cólicos, lo indicado son los antiespasmódicos (butilhioscina). Cuando se considera (y es muy frecuente), que hay un trastorno en la esfera nerviosa, se prescriben tranquilizantes suaves o antidepresivos. d) Terapia alternativa de apoyo: psicoterapia, acupuntura, hipnoterapia. Finalmente y para concluir insistiremos, en que si bien este padecimiento no es “inventado por el paciente”, produce molestias incomodas que alteran la calidad de vida , y sí se requiere de apoyo médico especializado , con el afán de particularizar su manejo. Evitemos el uso de remedios caseros o herbolarios, de dudoso sustento científico, y que dicho sea de paso, casi siempre empeoran o complican la enfermedad. DR. JACINTO HERRERA LEÓN Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla http://www.herreraleon.com |
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