| Cáncer Mamario, invasor de las entrañas. |
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| Escrito por jherrera | |
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Entre las principales enfermedades que padece la mujer yucateca, se encuentra el cáncer, padecimiento que se ha convertido en un problema de salud pública. Y las zonas corporales que más se ven afectadas por este mal, después de los 40 años, son el útero y la mama. Si bien en nuestro país los tumores malignos ocupan la segunda causa de muerte en los adultos mayores de 30 años, este fenómeno podría revertirse con base en la prevención y lograr abatirlo en poco mas de un 30%.
El número de mujeres con cáncer mamario es lamentablemente creciente año con año, según el Registro Histopatológico de Neoplasias Malignas en México. El grupo de edad que con más frecuencia se ve afectado es entre los 45 y 50 años, aunque, cada vez se ve un mayor número de casos con edades promedio a los 35 años. Lo más impactante, es que hasta hoy, solo se diagnostican entre cinco y 10 por ciento de los casos en estadios tempranos, en contraste con lo que ocurre en los países desarrollados donde aproximadamente 50 por ciento de los cánceres mamarios se diagnostican al iniciar el mal, permitiendo mayores posibilidades de curación. Afortunadamente Yucatán, no se encuentra dentro de los estados con las mayores tasas de mortalidad como sucede con el D.F., Jalisco, Nuevo León, Veracruz, chihuahua o Guanajuato. ¿Pero que es el Cáncer Mamario? Es un tumor maligno que aparece en cualquier parte de la glándula mamaria (seno) por alteraciones celulares en el tejido. Se caracteriza por un crecimiento en forma parcial o total de la mama. Es una enfermedad que en ocasiones se presenta en personas con antecedentes de obesidad y diabetes y se ha observado más en la mama izquierda, en su parte de arriba y afuera (cuadrante superior externo). Al igual que otros tipos de cánceres, no hay una causa directa que produzca esta enfermedad, pero puede estar relacionada con lo siguiente: • La edad; es más frecuente en las mujeres mayores de 35 años. • Tener en la familia parientes que hayan sufrido cáncer mamario. • No haber tenido hijos. No amamantar a los hijos al seno materno o darles pecho por poco tiempo. • Si la regla se inició (menarca) cuando la mujer era muy joven y se retiró (menopausia) cuando ya era muy grande. ¿Qué síntomas hacen sospechar esta grave enfermedad? • Dolor e irritación del pezón o salida por ésta de secreción con sangre. • Aparición de una bolita en alguna parte del pecho que puede no doler o presentar crecimiento. • Enrojecimiento de la piel con parecido a cáscara de naranja. • Aumento del tamaño del pecho o de su temperatura así como presencia de grietas en su piel. ¿Cómo examinarse las mamas? Toda mujer debe aprender a examinarse sus pechos. El examen se realiza entre el séptimo y décimo día después de que haya empezado su regla. Si ya se le retiró la regla, debe escoger un día fijo al mes. De preferencia deberá examinarse de la siguiente forma: • De frente a un espejo ponga sus manos detrás de su cabeza. Mire sus pechos y compare si hay alguna diferencia en su tamaño o altura o en el color de la piel, especialmente en los pezones. Observe si hay desviaciones, lesiones o hundimientos. Mueva cada uno lentamente hacia uno y otro lado. • Levante los brazos sobre la cabeza y observe si se forman arrugas, hundimientos y si hay cambios de color o en la suavidad de la piel. • Acuéstese con una almohada o cobija enrollada abajo, del lado derecho de su espalda, toque suavemente con los dedos de la mano izquierda el pecho derecho y mueva la piel haciendo pequeños círculos en espiral, empezando por la zona alejada, en el pliegue de la axila y, poco a poco, en todo el pecho hasta llegar a pezón y apriete ésta para ver si sale sangre u otro líquido. • Repita esta misma actividad con el pecho izquierdo y la mano derecha. Si encuentra alguna bolita u otra señal fuera de lo normal, deberá acudir de inmediato al Centro de Salud más cercano. Si el cáncer se detecta antes de que se haya extendido a los ganglios o a otra parte del cuerpo, la posibilidad de curarlo es de 95 por ciento con tratamiento oportuno, entendiendo por curación como estar con vida y sin tumor cinco años después del tratamiento. Pero sin duda , las metástasis o células cancerosas son un riesgo latente y silencioso; lo que obliga a mantener bajo vigilancia a los pulmones , huesos y cerebro. Afortunadamente en nuestra época, es factible, llegar al diagnóstico certero, a través de estudios como la mamografía, toma de biopsia del tumor y la sonografía , por citar algunos; pero sin duda la piedra angular es la autodetección por medio de la exploración que les acabamos de mencionar. Finalmente destacaré que si bien los avances terapéuticos, nos han permitido reducir la mortalidad y prolongar la vida ( mastectomías radicales, cuadrantectomías, quimioterapia, radioterapia etc…); debemos apostarle a la prevención, único camino oportuno en esta lucha por abatir este destructor de las entrañas. DR. JACINTO HERRERA LEÓN Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla http://www.herreraleon.com |
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