| LOS DESINFLAMATORIOS, ARMA DE DOBLE FILO |
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| Escrito por jherrera | |
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“De Médico, Poeta y Loco, todos tenemos un poco”; así versa el refrán popular, cuando de la comadre o cualquier iluminado hablamos, al momento de prescribir o recomendarnos medicamento o remedio alguno. Por naturaleza el humano, tiende a comentar e inclusive exaltar sus dolencias, en la cola de las tortillas o durante la tertulia citadina, en espera de que alguien le haga eco y se erija como su potencial salvador. Como médico, respondería “Lo barato sale caro”; al momento de revisar a algún paciente, quien desde hace 2 o 3 semanas, viene automedicandose y termina con complicaciones o problemas peores. Incuestionablemente los medicamentos antirreumáticos conocidos como desinflamatorios no esteroideos o “AINEs”, ocupan el primer lugar de esa tendencia natural. Son un grupo de productos químicos, ampliamente utilizados en diferentes enfermedades, que han sido creados para preservar la función, a través del alivio de los dolores tanto agudos como crónicos, cuyas dosis variaran de acuerdo a cada enfermedad. Así vemos que son efectivos en el tratamiento del dolor leve a moderado del sistema musculoesquelético (esguinces, torceduras, golpes), ginecológico (menstruación dolorosa) post operatorio, canceroso o renal (litiasis o piedras), si de problemas agudos hablamos; o como en los casos de artritis deformante y osteoartrosis, cuando por su naturaleza habrán que ingerirse durante mucho tiempo. También son comunes para disminuir los síntomas del catarro o la fiebre, en adultos y niños Si bien son incuestionables los beneficios; el abuso o el mal uso de los mismos pueden traer daño a los órganos internos, que van desde mínimos hasta mortales. A pesar de lo anterior el número de recetas o compras de los “AINEs” sin receta, suman millones al año. Dentro de las sustancias más conocidas, mencionaremos al acidoacetilsalicílico, naproxeno, diclofenaco, meloxican, piroxican, aceclofenaco, celecoxib, ibuprofeno, etc… ¿Cual es el problema en realidad? Sus efectos adversos. O sea el potencial daño que puede causarle a nuestros órganos cuando ignoramos las dosis o mecanismos de acción. Dentro de los órganos que pueden resentir sus efectos deletéreos, destacan los infringidos a nivel renal (nefritis intersticial), hepático (hígado graso, transaminitis), hematológicos ( anemia ), cardiacos ( retención de líquidos, hipertensión arterial e infarto), cerebral ( mareos y embolias ) y los de tipo anafiláctico o alérgico, que inclusive hasta la muerte nos pueden provocar. Habrá que puntualizar, que no en todas las personas vamos a tener los mismos problemas, ya que dependiendo de factores genéticos (todos somos distintos y respondemos en forma diferente), la edad o padecer enfermedades de otro tipo, como en el caso de los hipertensos, diabéticos, cardiópatas (que toman anticoagulantes), etc…, tendrán que sopesarse los potenciales riesgos. Por otra parte, el tomar alcohol, café y fumar, no han mostrado riesgos directos durante el uso de desinflamatorios; pero si ya tenemos algún problema por la adicción y consumo diario (gastritis, daño hepático, bronquitis, o angina), si habrá que considerarlos al momento de recetarles. Que puede decirse de las gastritis o úlceras. El tubo digestivos, es sin duda, el órgano que más sufre cuando tomamos estos medicamentos Los problemas van desde la boca, en donde se pueden presentar “fogajes”, siguiéndole el esófago, con los conocidos síntomas de “acedías” o sensación de quemazón, hasta la temidas úlceras gástricas y duodenales con hemorragias y perforación. Estos efectos, también pueden aparecer en las porciones distales del tubo digestivo, como en los casos de colitis o de las enfermedades inflamatorias del colon. ¿Como es que pueden dañar tantos órganos? Los componentes de estos fármacos, tienen unas enzimas llamadas cicloxigenasas (COX=1 y COX=2), que si bien impiden la inflamación y el dolor, indirectamente también actúan sobre otras sustancias que son útiles al cuerpo y son necesarias para que el estómago fabrique prostaglandinas protectoras, u otras que mantienen las arterias del riñón, corazón y cerebro funcionando adecuadamente. Por eso habrá que evitar, responder a los anuncios publicitarios en cuanto a las bondades o descalificaciones de los antiinflamatorios, toda vez que si bien hemos avanzado en la ciencia médica, los pacientes siempre serán únicos, o sea que habrá que estudiar y revisar cada caso antes de dar un producto químico, que como sabemos no están exentos de producirnos otros problemas. Que diferencia hay con los desinflamatorios esteroideos (cortisonas) Los “AINEs”, que acabamos de mencionar, se les conoce como no esteroideos, ya que son ajenos a las “cortisonas o esteroides”, y su forma de actuar, es a través de la inhibición de enzimas, que dan origen a sustancias inflamatorias. Por otra parte tenemos a los “esteroideos”, que realizarán su acción a nivel de la membrana de la célula, y por lo tanto tienen un campo de acción más amplio. A este tipo de medicamentos, comunmente se les atribuyen efectos “mucho mas potentes” que los otros, y generalmente se utilizan para enfermedades que ponen en peligro la vida o la función de algún(os) órgano(s). Por citar, se aplican en enfermedades donde predomina el componente inmunológico; así bien está la artritis reumatoide, lupus eritematoso sistémico, las leucemias, algunos tumores o en las reacciones alérgicas. La forma de aplicación de estos medicamentos, se pueden adquirir en forma de inyecciones , tabletas, suspensiones, ungüentos tópicos etc…; y que dependiendo del tiempo y dosis que utilicemos, mas allá del efecto benéfico, podremos apreciar cambios negativos . Estos fármacos, además de poder tener los efectos secundarios de los “AINEs”, habrá que sumarle otros como la pancreatitis, los trastornos menstruales, impotencia, elevación de la glucosa (azúcar), retraso en el crecimiento e hirsutismo (aumento de pelo). Y sin duda, dentro de los más temidos y conocidos tenemos a la osteoporosis, cataratas y glaucoma. El mensaje que queremos dejarle se resume en los siguientes puntos: a) Los desinflamatorios, son útiles en los procesos inflamatorios b) Elegir entre un derivado de esteroides y otro que no lo sea, queda bajo la responsabilidad , experiencia y estricto criterio de un médico c) No se prescriben como receta de cocina, se deberán particularizar. En cada caso se analizaran sus antecedentes (diabetes, hipertensión, infarto previo ), edad, enfermedad particular y riesgos para la vida. d) Cuidado si estamos tomando otras medicinas; la combinación puede ser perjudicial. e) El tiempo, dosis y estudios de control, deberán con regularidad observarse f) Hagan caso omiso de cualquier remedio o comentario, de alguna persona no apta para emitirlo, o propaganda en los medios de comunicación. DR. JACINTO HERRERA LEÓN Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla http://www.herreraleon.com |
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